La larga lucha del pueblo moro de Filipinas por la Revolución Democrática Nacional (Partido Comunista de Filipinas)

Nota V.O. : El Partido Comunista de Filipinas reconoce la larga historia de lucha del Pueblo Moro en Filipinas contra el imperialismo y la opresión nacional. Lejos de capitular, el Pueblo Moro ha demostrado en cada ocasión que se le ha atacado una mayor unidad y resistencia. Consiguiendo algunos éxitos importantes en la lucha armada.

Objetivamente la lucha del Pueblo Moro forma parte de la revolución Democrática Nacional. El Partido Comunista Filipino y el Pueblo Moro comparten enemigos, metas y objetivos comunes.

Para profundizar en la historia y situación actual del pueblo Moro de Filipinas, el blog V.O. ha traducido el artículo “The moro People and Martial law del periódico Ang Bayan.

El pueblo moro y la ley marcial         

Casi un mes ha pasado desde que el Presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, decretó la ley marcial en Mindanao, pero su dirección y resultado aún no está nada claro. A dos de las Fuerzas Armadas de Filipinas se les ha terminado el plazo para realizar sus operaciones en Marawi, todavía no han logrado “limpiar” la ciudad de hombres armados.

Duterte está echando la culpa a los políticos locales, así como al Frente Moro de Liberación Nacional y al Frente Moro de Liberación Islámica, por las constantes batallas entre la AFP (cuerpo militar del gobierno filipino) y los grupos armados afianzados en la ciudad. Es incapaz de explicar satisfactoriamente por qué en vez de ser derrotada, la resistencia armada contra la AFP está aumentando.

Pronto, la ira del pueblo Moro estallará en la destrucción del régimen de su ciudad, por la falta de respeto de los soldados del AFP y la profanación de su cultura y derechos. Los residentes de Marawi han exigido repetidamente que se paren los bombardeos interminables y el fuego indiscriminado de los soldados. Para poner fin a la causa de una creciente penuria y destrucción del sustento de centenares de millares de residentes de Marawi, así como de los de las ciudades vecinas.

Esto ha creado una amplia crisis humanitaria en todo el Lanao del Sur. Más de 309.000 residentes han evacuado sus comunidades. Hay informes de 59 muertos civiles en centros de evacuación entre los que se cuentan tres niños, mientras que casi 21.000 han caído enfermos. Alrededor de 23.000 estudiantes no han podido inscribirse porque sus escuelas han sido destruidas. Más de 3.000 siguen atrapados dentro de Marawi y están experimentando un hambre extrema. En medio de la batalla un joven fue asesinado por una bala perdida, mientras se encontraba en una mezquita.

Según una investigación realizada por la Misión Humanitaria Interreligiosa Nacional del 13 al 16 de junio pasado, las violaciones de los derechos civiles y democráticos del pueblo Moro continúan sin cesar. Las detenciones masivas se intensificaron. Los hombres que se visten de negro son sospechosos de ser miembros de ISIS y son interrogados. La broma de Duterte del “rapto” ha traído miedo. Los soldados amenazan constantemente con violar a las mujeres o tomar a las chicas bonitas como sus esposas. La AFP también se establece dentro de hogares y mezquitas.  Ellos disparan sus armas indiscriminadamente. Tres balas perdidas llegaron al centro de evacuación de Bubong, Lanao del Sur, donde viven 300 familias.

El pasado 15 de junio, los líderes de Maranao pertenecientes a los Líderes del Sultanato de Lanao y la Liga de Imanes pidieron a la administración de Duterte que detuviera los bombardeos y declarara un alto el fuego para salvar muchas vidas y propiedades. Exigen que el presidente atienda al llamado de los civiles.

Según ellos, el pueblo Moro seguramente no tendrá nada a lo que volver si la guerra en Marawi prosigue. Criticaron la aparente indiferencia de Duterte ante la difícil situación de los evacuados y, en su lugar, que solo señale a las víctimas como los culpables de la crisis.

Más aún, los líderes afirmaron que aparte del terrorismo, la guerra en Marawi tiene otras causas que definitivamente no pueden ser resueltas por medio de la violencia y la ley marcial.

Un aspecto de la guerra en Marawi es el rido o el conflicto entre clanes disputando sobre la política o la tierra. La familia Maute es una poderosa familia que una vez gobernó la política local en la ciudad de Butig, Lanao del Sur. Impulsados ​​por su conflicto con la familia Pansar en cuestiones de proyectos y de tierras, los Mautes ocuparon Butig en diciembre de 2016. Posteriormente, la familia Pansar junto fuerzas con la AFP para suprimir a los Mautes. Esto provocó el bombardeo de la AFP del centro de la ciudad de Butig y de las granjas, un asunto que enfurecía no sólo a los residentes de la ciudad, sino también a los de las ciudades adyacentes. A partir de entonces, los hermanos Maute consiguieron reunir apoyo, y construir una fuerza más potente para contrarrestar a sus rivales políticos.

El pasado 9 de junio, representantes de Makabayan y líderes de organizaciones progresistas presentaron un recurso ante la Corte Suprema para abolir la ley marcial en Mindanao. El grupo afirmó que la declaración viola la Constitución porque la afirmación de que existe una rebelión en el conjunto de Mindanao no puede ser fundamentada. Tampoco existe prueba alguna que afirme que la seguridad pública esté en peligro, por lo que no es necesario suspender el recurso de habeas corpus.

Utilizando el pretexto de “guerra contra el terror”, la AFP aplastó la ciudad de Marawi sin tener en cuenta los daños que esto traería a la vida y al sustento de los civiles. Las bombas atacaron los hogares de políticos locales rivales de los funcionarios favorecidos de la AFP. La AFP persiguió y detuvo a rivales de los oficiales de Marawi y los etiquetó como “financiadores de Maute” y “señores de la droga”. En la ciudad de Marawi, Duterte está simultáneamente librando diversas guerras.

Guerra contra el Moro

El Estado reaccionario tiene una larga y sangrienta historia de represión principalmente dirigida a derrotar la lucha del pueblo Moro por la secesión y la autodeterminación. Una serie de atroces guerras anti-Moro han sido desatadas por los regímenes fascistas de Marcos hasta el presente.

En 1970, la dictadura estadounidense-Marcos hizo uso de la ley marcial para consolidar su gobierno sobre Mindanao. La dictadura mató a 200.000 Moros en una guerra virtual de genocidio, mientras que cientos de miles de familias fueron expulsadas de sus comunidades. Tres décadas después, el régimen estadounidense-Estrada lanzó su guerra total contra el Moro. En 2000, más de 50 batallones (más o menos el 70% de la fuerza total de la AFP) fueron desplegados en una ofensiva completa para sitiar a cinco provincias, que incluía Maguindanao, donde estaba ubicado el campamento principal del Frente Moro de Liberación, Campamento Abubakar. Por su parte, los regímenes Arroyo y Aquino desataron la “guerra contra el terrorismo” y ordenaron a la AFP extender la violencia y el terror en las comunidades Moro.

En medio de estas guerras, la unidad del pueblo Moro se fortaleció en su demanda de autonomía y autodeterminación. En 1972, el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN) se formó. Trece tribus musulmanas se unieron para librar una lucha armada contra la dictadura de Marcos. A partir de 1972-76, el MNLF llevó a cabo una lucha feroz que aplastó el 30% de las fuerzas de la AFP. Estas luchas contribuyeron en gran medida objetivamente al desarrollo de la revolución democrática nacional.

Debido al compromiso continuo del liderazgo del FMLN con los regímenes de Marcos (Acuerdo de Trípoli de 1976) y Ramos (Consejo Sur de Filipinas para la Paz y el Desarrollo de 1996 que llevó a la formación de la Región Autónoma en el Mindanao Musulmán), otros grupos armados como el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI) tomaron la iniciativa de liderar la lucha armada del pueblo Moro. La decisión del FMLI durante el régimen de Arroyo de entrar en un alto al fuego, que pone fin a su lucha armada y se somete al acuerdo para la Ley Básica de Bangsamoro regida por el gobierno de Filipinas, ha provocado la aparición de varios grupos armados Moro que representan diferentes Intereses y tienen varios números y esferas de control. Los acontecimientos de los últimos años demuestran que mientras el Estado reaccionario niegue el derecho del Bangsamoro a la libre determinación, el pueblo Moro construirá y mantendrá su resistencia armada.

Al igual que toda la nación, el pueblo Moro no es libre. No están libres de la opresión y la explotación de los imperialistas y de las clases dominantes locales. Aunque ya sufren la carga por una economía explotadora, además padecen la opresión nacional y la discriminación.

A través de acuerdos engañosos, muchos de sus líderes están constantemente atraídos a la capitulación. Las clases dominantes locales Moro dan concesiones menores con el fin de conducir a engaño y hacer pasiva la mayoría de los trabajadores moros.  Al mismo tiempo los capitalistas extranjeros y las clases explotadoras locales se apropian y saquean ampliamente los recursos del pueblo moro y las tierras ancestrales.

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